Imagen post darte de alta de autónomo

Grandes dudas del Emprendedor – Capítulo 1: ¿Autónomo o Sociedad?

Hoy iniciamos una serie consejos sobre el mundo del emprendedor, despejando todas aquellas dudas que puedas tener sobre cómo montártelo por tu cuenta y lanzarte de una vez por todas a ser tu propio jefe (¿mola eh?)

Así que se te ha ocurrido una idea genial y quieres emprender un negocio y estás decidido a lanzarte de lleno, pero no sabes ni por dónde empezar y una de las primeras dudas que te saltan es ¿Darse de Alta de Autónomo o Sociedad Limitada?

Pues bien, la opción que escojas dependerá del tipo de negocio que quieras iniciar y sobretodo de cuánto quieres invertir en tu idea.

¿Es mejor darse de alta de autónomo o como sociedad?

Cuando alguien acude a nuestra Gestoría a preguntarnos cuál es la mejor opción siempre les decimos que tengan en cuenta los siguientes criterios:

  • Si vas a ejercer en solitario ofreciendo productos o servicios, lo mejor es que escojas ser trabajador autónomo.
  • Si por el contrario tienes una idea con un amigo o alguien que va a poner el dinero que necesitas para emprender, la mejor opción en este caso es establecer una sociedad.
  • El tipo de actividad que vayas a desarrollar también incluye mucho en esta decisión, ya que en el caso de pérdidas o deudas porque la actividad sea de rendimientos a largo plazo, el trabajador autónomo es quién responde ante las dudas con su propio capital, sin embargo la Sociedad, especialmente la S.L. (Sociedad Limitada), con la Ley de Emprendedores de 2013, el trabajador autónomo tiene un paraguas frente a las deudas y sería la Sociedad la que respondiera en ese escenario.

Es importante también resaltar los gastos que suponen abrir una S.L. o darse de alta de autónomo:

  • El trabajador autónomo tiene unos costes mucho más reducidos, ya que sólo está obligado a pagar la cuota de la Seguridad Social que corresponda (bonificada a 50€ al mes si te das de alta por primera vez o si no has estado como autónomo en los últimos 2 años, ampliable a 2 años de bonificación) y los impuestos aplicables a la actividad económica que desarrolle, los cuales se pagan en función de lo que se ingrese (IVA e IRPF)
  • La sociedad, por el contrario, implica gastos de constitución (inscripción ante notario de constitución de la sociedad, inversión mínima de 3.000 euros, etc.) además del conocido impuesto de sociedades, al cual todas están obligados.

Nuestra recomendación es que te hagas un buen plan de empresa que te permita decidir cuál de las dos opciones es la mejor para lanzarte al mundo del emprendizaje, y sobretodo que consultes a tu Gestor de confianza para que te asesore cuál es la mejor opción para ti.

Si necesitas consulta o asesoría sobre como elaborar un buen plan de emprendimiento, en Gestinalia te ofrecemos una consulta gratis sin compromiso, puedes contactarnos y pedirnos cita enviándonos un email a info@gestinalia.com, también por whatsapp +34 611 055 058 o llamándonos al +34 91 253 91 96.

 

Written by Dra. S

Dra. en América Latina Contemporánea / Lic. en Ciencias Políticas y de la Administración por la Universidad Complutense de Madrid.

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